Posted on 1 Abr 2014

Punks creados por el escritor porteño Daniel Hidalgo saldrán a escena los días 4 y 5 de abril a las 20.00 horas.

El cuento “Barrio Miseria 221” contenido en el libro “Canciones punk para señorita autodestructivas” (2007) inspiró a la compañía de Teatro Niño Proletario para llevar a escena una versión libre de este crudo relato sobre un grupo de marginados, que se presentará los días 4 y 5 de abril, a las 20.00 horas, en la Sala UPLA.

“Las ratas son unos niños hip hoperos que se encuentran siempre sobre el cerrito con el que culmina el Barrio Miseria. No tienen más de once o doce años y se la pasan a guata pelada, encaramados en las alturas, siempre cochinos, improvisando rimas y robando en las micros”.

Barrio Miseria

Barrio Miseria

Lo anterior es un extracto de este cuento “Barrio Miseria 221″ publicado por Daniel Hidalgo, profesor, escritor y editor del sitio especializado en música Paniko.cl, y con el cual en 2007 se adjudicó el premio a la Creación Litería Juvenil “Roberto Bolaño” del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Este crudo relato sobre un sector marginal de Valparaíso, donde se develan una serie de personajes aún más rudos, sirvió para que el director de la compañía Teatro Niño Proletario, Luis Guenel, (El Otro, El Olivo) encontrara el contenido de esta obra estrenada en 2013 en Santiago bajo el título “Barrio Miseria”.

El montaje lleva a escena a un grupo de jóvenes punks que venden pasta base como mecanismo de sobrevivencia en una población instalada en un cerro marginal de Valparaíso. Una imagen que se aleja kilómetros de la postal turística de la Ciudad Puerto y Patrimonio de la Humanidad que las autoridades y agrupaciones de turismo promocionan.

Por el contrario esta obra introduce al público en las sombras de un Valparaíso marginal, donde las calles inclinadas de los cerros de la ciudad son un campo de batalla donde el más fuerte sobrevive al negocio de esa droga, porque para estos personajes subterráneos la venta de pasta base se presenta como única salida para sobrevivir a la violencia y miseria del entorno.

El diseño integral de la puesta está a cargo de Catalina Devia, y las interpretaciones son de Paola Lattus, Francisco Medina, Claudio Riveros, Fernanda Ramírez, Diego Ramírez, Diego González, Gianina Fruttero, Francisca Cruces y Rodrigo Velázquez.

Este elenco se instala sobre el escenario, transmitiendo la crudeza y miseria de cada uno de sus personajes, incomodando a ratos, pero al mismo tiempo develando lo que se oculta en las casas de los sectores marginales de Valparaíso: niños, hombres y mujeres azotados por el abandono, la violencia y la pasta base.

Francisco Medina, asistente de dirección y protagonista, cuenta que “fuimos muy cuidadosos en no caer en clichés, que todo fuera muy creíble, eso fue posible porque algunos miembros del elenco fueron punk durante largo tiempo, lo cual ayudó mucho en la definición de la escenografía y el arte de la obra, en la elección del vestuario y la escenografía”.

En cuanto a la obra original, Francisco destaca “la generosidad” del escrito porteño Daniel Hidalgo quien les permitió llevar a escena de manera libre este cuento.

El valor de las entradas es de $3.000 pesos general, $2.000 estudiantes y tercera edad. Reservas www.salateatroupla.cl.

TEATRO NIÑO PROLETARIO

Esta compañía capitalina nace el 2005 y está conformada por Luis Guenel, Sally Campusano, Francisco Medina y Catalina Devia, ésta última nominada a los premios Altazor por el diseño escenográfico de esta obra.

Teatro Niño Proletario ha llevado a escena a destacados actores como Daniel Antivilo, José Soza y Greta Nilsson con un aplaudido montaje llamado “El Otro”, inspirado en el libro de Diamela Eltit y Paz Errázuriz, “El Infarto del Alma”.

Esta compañía ha participado en importantes certámenes teatrales en el extranjero, como son el Festival de Teatro de Manizales en Colombia y el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, en España.

El nombre de este grupo de investigación teatral es tomado del cuento homónimo del argentino Osvaldo Lamorghini, pues ese relato fue lo que gatilló el interés por buscar las temáticas que desarrollan en sus montajes, es decir fracturas sociales que revelan la realidad de los marginados en el más amplio sentido de la palabra.

Los montajes anteriores a “Barrio Miseria” son “Hambre”, “Temporal”, “El Olivo” y “El Otro”.