Posted on 3 Nov 2015

El académico de la Facultad de Arte UPLA fue el llamado a seleccionar los proyectos con los que la artista visual Janet Toro profundiza en los Derechos Humanos, a partir del mundo actual y los efectos del poder sobre diversos aspectos de la vida civil.

Ricardo Loebell Silva

Ricardo Loebell Silva

Ricardo Loebell Silva, académico de la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha, fue el encargado del trabajo curatorial de la serie de cinco performances / instalaciones In-Situ que la artista visual Janet Toro presenta en los espacios exteriores del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Santiago. Actividad que se desarrolla hasta el 12 de noviembre en el recinto cultural capitalino.

Este proyecto profundiza en los Derechos Humanos a partir del mundo actual y los efectos del poder sobre diversos aspectos de la vida civil. Las acciones abordan la realidad de los pueblos indígenas, la inmigración, el tema del crédito, y el tema del espacio que habitamos. Todas estas obras proponen hacer reflexionar al público desde una perspectiva visual.

Siguiendo la línea estética de trabajo, la artista busca por medio de acciones minimalistas, controvertidas y significativas, apelar a la intuición de los espectadores y ofreciéndoles un espacio de reflexión, al sugerirle imágenes inusuales.

En esta ocasión hay un nuevo aspecto que rompe con la factura habitual de la obra de Janet Toro, ella integra a diferentes personas en algunas de las performances. En el arte, al centrarse en esta disciplina, se asume el cuerpo y por lo mismo todas sus implicancias en relación a sus derechos dentro de una sociedad.

El proyecto, está siendo documentado y se editará un catálogo con registros fotográficos de las performances-instalaciones; incluyendo un texto de análisis teórico del Dr. Ricardo Loebell, un prólogo de la museógrafa María José Bunster y palabras preliminares del Director Ricardo Brodsky.

La tarjeta Janet Toro

“La tarjeta”, jueves 12 de noviembre a las 19.00 horas.

La serie In-Situ está compuesta por las siguientes obras:

La tarjeta (12 de noviembre, 19.00 horas)

Esta performance se basa en la tarjeta de crédito y su efecto en la existencia.
Después de la II Guerra Mundial aparecieron varias tarjetas de crédito (del verbo latino credere-creer). Destaca que en los años ´50 sale la tarjeta Diners Club, la que fue aceptada por diversos comercios, y que se mantiene hasta nuestros días.

Según Gabriel Salazar hay 20 millones de tarjetas de crédito en Chile. (Libro En el nombre del Poder Popular Constituyente, Chile siglo XXI).

“El modelo económico y con él; la tarjeta de crédito y la deuda, definen nuestras transacciones y el aspecto simbólico de la vida. Son por así decirlo; el alma de la vida cotidiana en nuestro país”.

Distopía (29 de octubre)

En medicina se trata de una patología. En este caso es una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal. Son espacios cerrados o claustrofóbicos.

Inspirado en la Miroteca, se pueden observar piezas de empleadas domésticas (Nanas), las construcciones arquitectónicas nuevas y los calabozos. Para ello se monta un escenario distópico, aludiendo a diferentes espacios donde esta condición tiene lugar.

Velorio del ángel (22 de octubre)

Una temática recurrente de la artista es el cuestionamiento acerca del rito funerario y en relación a la sobrevivencia y sus cosmovisiones.

En este caso, se trata de un acto cuestionador sobre la actitud frente a la cicatrización de las heridas abiertas. En una mirada inclusiva, que no se detiene solo en las víctimas, sino que se proyecta en los sobrevivientes.

En una traslación de este rito popular chileno hacia lo contemporáneo, se abre un espacio de introspección, que en un plano emocional, devela a aquello aún trunco, que clama por manifestarse.

Nemeln -palabra, en Mapudungun- (15 de octubre)

Aquí se aborda el sentido y la importancia de la palabra en diversas etnias y su cultura. Como el lenguaje es signo de identidad y cohesión, construye y conserva el relato histórico de la memoria. Para esta ocasión fueron invitados representantes indígenas de la cultura Mapuche.

El reflejo (8 de octubre)

En esta performance se ahonda en la temática de la inmigración. Aquí se invitaron a inmigrantes, quienes realizaron una acción en torno a la pregunta de la identidad en medio de una sociedad distinta, también en relación al ver y ser visto.