Posted on 8 Sep 2014

La iniciativa liderada por la académica del área de la Voz de la Facultad de Arte, Solange Durán Elicer, fue ejecutada por fonoaudiólogos de la Universidad de Valparaíso y Viña del Mar a estudiantes de primer año de esa carrera.

Elaborar un diagnóstico individual de cada estudiante de primer año de la carrera de Pedagogía en Educación Musical de la UPLA, respecto a las condiciones vocales con que ingresaron a estudiar, fue el objetivo de la evaluación de voz realizada en la Facultad de Arte por parte de fonoaudiólogos de las universidades de Valparaíso y Viña del Mar.

Evaluación Vocal

Evaluación Vocal

Solange Durán Elicer, coordinadora del área de Voz de la UPLA y encargada de la actividad, explicó que “con esta evaluación analizamos de manera profesional las voces de todos los alumnos que ingresaron a la carrera de Música para saber cuáles son sus condiciones vocales, y ver si existen problemas de articulación o fisiológicos que posteriormente se puedan tratar o ‘normalizar’”.

“Es básico hacer esta apreciación, porque las personas usamos la voz permanentemente. Es una herramienta que llevamos a cuesta, y así como un instrumento musical requiere estar afinado y conocerlo perfectamente, la voz del estudiante debe cumplir con los mismos requisitos. Esta instancia es un plus para que los jóvenes sepan el estado de sus cuerdas vocales (instrumento sonoro) y qué cosas necesitan fortalecer, porque es una evaluación especifica, particular, que permite tomar medidas para cuidarla, entrenarla, hacerla más eficiente y expresiva”, dijo la académica de la Facultad de Arte.

Alondra Castillo Delgado, fonoaudióloga y profesora de la Universidad de Valparaíso, aclaró que la actividad realizada comprendió diferentes ítems, como la evaluación de la anatomía de los órganos articulatorios, calidad de la voz, respiración, postura, funcionamiento de los músculos y un análisis acústico, donde se pasa la voz por un filtro que arroja índices numéricos que reflejan si los alumnos presentan o no algún riesgo o patología.

“De momento lo que vamos a hacer es un informe individual para cada estudiante donde les explicaremos sus falencias y necesidades, para luego generar un taller regular de apoyo fonoaudiológico que deberá incluir charlas introductorias y de higiene vocal. Lo ideal es que sea un trabajo más dirigido, pero dependerá de la disponibilidad de tiempo y de espacio que nos pueda abrir la carrera de Música, y en especial de la motivación de cada joven de hacerse cargo de su voz profesional”, dijo la docente que lideró el equipo evaluador de fonoaudiología.