Posted on 13 Nov 2013

El profesional penquista, Nicolás Sáez, exhibió la iniciativa denominada “Ruido Blanco” a estudiantes del taller de fotografía de la  Universidad de Playa Ancha.

Imágenes de espacios semi-públicos y públicos con televisores incluidos son parte del proyecto fotográfico denominado “Ruido Blanco” que presentó el fotógrafo y arquitecto de Concepción, Nicolás Sáez, a estudiantes del taller de Fotografía que dirige el académico Michael Jones de la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha.

El proyecto visual, financiado por el Fondart, es una abierta crítica por la creciente predilección por la realidad virtual emitida no solo por televisores sino que por todo tipo de pantallas. Es así que las fotografías que componen “Ruido Blanco” pretenden evidenciar y distinguir visualmente aquello que está presente e inserto de forma polutiva y corriente, y constatarla como imagen doméstica.

Verdulería

Verdulería

“El televisor no solo está en el espacio doméstico sino que se traslada a lo público y semi-público, y de alguna u otra forma es el resultado de cómo nosotros nos vinculamos con la virtualidad más que con la experiencia directa. Por eso decido sacar estas fotografías a estos lugares donde el televisor no es un mueble, sino un inmueble. Algo que está adosado a los espacios y que hace que las personas, como clientes o participantes tengan que recibir la presencia del televisor sin poder elegir una opción”, explicó Nicolás Sáez.

Ante la pregunta de por qué eligió la UPLA para mostrar su proyecto, Sáez aclaró que “me incliné por esta universidad y por la Facultad de Arte porque mi trabajo fotográfico está vinculado con el arte y tiene todo un discurso académico. Me interesa poder divulgar, no solamente el resultado o producto visual de la obra, sino que el discurso académico que respalda y fundamenta lo que hago. Entonces a todas las escuelas de arte y fotografía me interesa llegar”.

Taller de fotografía

Taller de fotografía

En cuanto a la recepción de los alumnos y alumnas, el fotógrafo penquista valoró el recibimiento y matizó que es partidario del formato de participación en taller, donde hay mayor interacción. “A diferencia de las conferencias, un taller de estas características permite que los alumnos te puedan hacer preguntas directas y también criticar; hay una cercanía con el autor y eso es importante para tener una opinión más fresca y honesta”, recalcó.

El profesional destacó el sentido del proyecto, ya que “genera una necesidad o un rescate para que la sociedad vuelva a conectarse con el presente y con la realidad que nace a partir de la experiencia y no desde la virtualidad”.