Posted on 25 Abr 2013

Un profundo interés por la cultura japonesa y sus estudios de Licenciatura en Arte en la Universidad de Playa Ancha hicieron que Jael Apablaza Pizarro sea actualmente estudiante de investigación de la Universidad de Arte y Diseño de Kyoto en Japón, país donde vive desde 2011 gracias a la Beca Monbukagakusho entregada por el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón.

Para lo anterior la joven presentó el diseño de un proyecto para investigación sobre Bellas Artes y Estética Japonesa, trabajo que le permitió obtener el pase para realizar estudios de postgrado en Japón y seguir con su formación profesional tras egresar en 2009 de la Facultad de Arte de la UPLA.

Es así que dejó Chile, aprendió el idioma, se adaptó a una cultura completamente distinta y a sus 27 años desarrolla su estudio sobre técnicas y materiales tradicionales de la pintura japonesa.

– ¿Cómo llega a la Universidad de Diseño y Arte de Kyoto?

“Mi meta era estudiar en la capital cultural de Japón, Kyoto, por su sofisticación artística que desde siempre me fascinó. Fue una ardua y cansadora tarea el buscar información en japonés, idioma que no dominaba en absoluto, pero gracias a las herramientas de traducción disponibles se hace un poco más fácil, y dominar el inglés también me ayudó; así que postulando a varias universidades como candidata a la Beca Monbukagakusho pude finalmente obtener una respuesta positiva de la Universidad de Arte y Diseño de Kyoto, la cual me aceptó como estudiante de investigación”.

“Esto me permitió reunir los requisitos para obtener dicha beca luego de aprobar exámenes de idioma, un par de entrevistas y presentaciones de proyectos. Finalmente llegué a Japón el 2011 y comencé a realizar estudios intensivos de idioma japonés, paralelamente desarrollando el plan de investigación que diseñé en torno a las técnicas y materiales tradicionales de la pintura japonesa o Nihonga”.

– ¿Estudiar fuera de Chile ha cambiado su formación profesional y sus proyecciones? ¿Cómo?

“Más que cambiar mi formación profesional, la experiencia de vivir y estudiar en un país tan diferente a Chile me brindó la posibilidad de observar y aprender de otras maneras de pensar y de hacer las cosas, replanteándome mis propias metas profesionales y proyecciones personales”.

– ¿Qué ha sido lo más importante de esta experiencia?

“Estar en contacto con una comunidad de estudiantes extranjeros y la posibilidad de establecer amistades con personas de los cinco continentes además de convivir con japoneses en la cotidianeidad es una de las experiencias más enriquecedoras que puede ofrecer una beca de este tipo porque, además, estas personas pueden transformarse en contactos profesionales o potenciales colaboradores en proyectos futuros”.

– ¿Qué planes o proyectos tiene para cuando haya finalizado sus estudios en la Universidad de Diseño y Arte de Kioto?

“Mi intención es completar el periodo proporcionado por la beca de dos años para investigación en Kyoto, el cual ha servido como una exploración intensiva de la pintura y estética japonesa, lo que para mí ha significado un núcleo de otras posibilidades artísticas y profesionales para generar redes dentro y fuera del país en torno a los temas que me fascinan”.

“Luego de eso mi intención es volver a Chile y dedicarme a generar instancias para informar y compartir lo que he podido descubrir y recopilar sobre formas artísticas orientales, sus diferencias y similitudes con la pintura y estética occidental y, por lo tanto, sus efectos en la percepción de la belleza y el desarrollo del oficio artístico. También, en lo posible, me gustaría informar acerca de los materiales y técnicas específicas y exclusivas del Nihonga o pintura japonesa cuya práctica incluye sofisticadas materias primas como pigmentos obtenidos de roca pulverizada, la aplicación de lámina de oro, la tinta en barra llamada Sumi, la seda utilizada en pergaminos y pintura budista, además de una serie de otros procesos y materiales acerca de los cuales poco o nada se sabe en Chile”.

SELLO UPLA

– ¿Cómo describiría su paso por la UPLA como estudiante de Licenciatura en Arte?

“Al ser alumna de la UPLA pude realizar mis estudios en un entorno de desafío creativo constante, no solo gracias a que la Facultad de Arte se ubica en medio de un paisaje cultural diverso como es Valparaíso, sino también porque ofrece un espacio efectivo de intercambio y acción creativa en las aulas de la Facultad. Además, como estudiante de Licenciatura en Arte, la UPLA me permitió forjar invaluables contactos e importantes amistades con otros artistas y educadores”.

– ¿Reconoce en su formación universitaria algunas características o sellos que puedan atribuirse a que estudió en esta universidad y no en otra?

“La calidad humana y la diversidad cultural con que pude estar en contacto mientras estudiaba en la UPLA son aspectos que destaco completamente, porque entre alumnos y profesores encontré una disposición abierta y flexible al diálogo, a generar métodos de conocimiento y al ejercicio creativo. Quizá sea porque se trata de una Facultad de Arte, pero creo que es algo que ofrece la UPLA como un espacio tangible”.

– ¿De qué manera su experiencia podría servir a otros jóvenes estudiantes de la UPLA?

“A veces, por casualidad, uno se encuentra con algún dato o link en Internet que nos plantea una nueva idea o meta. Espero que quienes lean sobre mi experiencia se animen a tomar este tipo de oportunidades. Creo que acerca de este tipo de becas existe mucha desinformación, para mí fue un problema encontrar información confiable acerca de la misma, por eso me gustaría ofrecer mi experiencia como un punto de referencia”.