Posted on 5 Nov 2015

La capacitación, dictada por la académica María Isabel González, se centra en la utilización y enseñanza de las tecnologías digitales por parte de estudiantes de Historia y Geografía en sus prácticas profesionales.

María Isabel González

María Isabel González

Como parte del proceso de innovación curricular, calificó la académica de la Facultad de Arte María Isabel González el taller de especialización en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) que dicta a 14 estudiantes de Historia y Geografía que se encuentran realizando sus prácticas profesionales.

Según la docente de las carreras de Dibujante Proyectista y Pedagogía en Educación Tecnológica, “esta capacitación se centra en la utilización de la plataforma digital Google Drive que permite trabajar en la nube a través del correo Gmail. Es decir, es un instrumento que los estudiantes en práctica pueden utilizar con los alumnos de los colegios para enseñar de forma más entretenida y didáctica compartiendo investigaciones y videos realizados con las nuevas tecnologías”.

“Este taller está relacionado con un proyecto de trabajo en línea donde se puede visualizar la labor en equipo y ver inmediatamente si el estudiante está aportando a una determinada investigación. Entontes a través de este software se puede visualizar si los alumnos están trabajando o no, porque deja al descubierto en el mismo momento la colaboración de cada participante en un respectivo documento”, dijo la profesional UPLA.

José Cerpa López

José Cerpa López

José Cerpa López, supervisor de práctica profesional de Pedagogía en Historia y Geografía, enfatizó que “esta iniciativa es una actividad de colaboración entre las facultades y el Departamento de Prácticas de la UPLA con el propósito que los estudiantes desarrollen una de las competencias instrumentales, como lo es el empleo de las TIC, con los alumnos de los establecimientos donde están ejecutando uno de los procesos finales de su formación profesional”.

“La importancia que adquiere esta capacitación es parte del proceso que distingue la educación del siglo XXI de formación permanente y de autoformación, que permite que los estudiantes implementen sus propias estrategias en la utilización de las tecnologías digitales. Buscamos examinar las experiencias de los dispositivos didácticos y de las aplicaciones en línea para identificar sus aportes en la pedagogía, y mejorar las prácticas de intervención a partir del aprendizaje colaborativo”, finalizó el docente de la Facultad de Humanidades.