Posted on 13 May 2015

Los alumnos de Pedagogía en Educación Tecnológica de la Facultad de Arte, confeccionaron caballitos de madera, sillas, y carros de traslado para los niños y niñas del recinto infantil “Bambi” de Valparaíso.

La donación fue entregada por Raúl Carreño y su ayudante Constanza Muñoz

La donación fue entregada por Raúl Carreño y su ayudante Constanza Muñoz

Ocho caballitos de madera, cinco carros de traslado, y ochos sillas especiales para atriles con estantes, fue la importante donación que los alumnos del Taller de Madera de la carrera de Pedagogía en Educación Tecnológica de la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha hicieron al jardín infantil “Bambi”, ubicado en el Cerro Cordillera de Valparaíso.

Raúl Carreño Varas, Magister en Arte y gestor de la iniciativa, explicó que “el objetivo de este aporte es suplir una de las tantas necesidades que tienen los menores que asisten regularmente a este establecimiento, y que tiene relación con la falencia en el equipamiento de juegos didácticos que no les permite desarrollar adecuadamente sus capacidades motrices e intelectuales”.

“Este es un establecimiento que cuenta con una gran edificio, pero adolece de material de trabajo, situación que como asignatura hemos tratado de mejorar a partir de un compromiso mutuo que partió a principios del año 2000. Nosotros constantemente vemos la dedicación de las educadoras que trabajan ahí, y observamos el entusiasmo y agradecimiento de los niños y niñas con lo poco que cada cierto tiempo les entregamos”, agregó el encargado del Taller de Madera de la Facultad de Arte.

Paulina Álvarez Salas, directora subrogante del jardín infantil “Bambi” se mostró muy agradecida por esta nueva donación y reconoció que “esta ayuda es muy importante, porque facilitará el trabajo pedagógico, la diversión, y la implementación de los espacios de juego de los niños, ya que hasta ahora no contaban con elementos didácticos de patio. Esta ayuda es muy valiosa porque viene de los estudiantes, y eso adquiere mayor valor para nuestra institución debido a que los menores tendrán otros medios de entretención donde podrán compartir con sus pares”.

La donación incluyó ocho caballitos de madera, cinco carros de traslado, y ochos sillas especiales para atriles con estantes

La donación incluyó ocho caballitos de madera, cinco carros de traslado, y ochos sillas especiales para atriles con estantes

“Vamos a tratar de ser bien equitativos en la destinación de este material, el cual será distribuido entre la sala cuna mayor, y los niveles medio menor y medio mayor. Hay juguetes como los caballitos que serán utilizados por los niños más grandes; los carritos definitivamente se quedan en los niveles medios para que los menores transporten sus cosas y jueguen entre ellos; las sillas, en tanto, se derivarán a la sala cuna mayor para que complementen la utilización de los atriles donados el semestre pasado”, explicó la educadora de párvulos.

Al finalizar la actividad, tanto Carreño como Álvarez, destacaron el rol de los estudiantes universitarios en la confección y entrega de este equipamiento, ya que da cuenta de la formación que están recibiendo y la motivación que les produce ver a los pequeños disfrutar con cada nuevo juguete y elemento de trabajo, situación que ha llevado a los jóvenes de Educación Tecnológica a realizar una especie de apadrinamiento del jardín infantil del Cerro Cordillera.