Posted on 24 Abr 2014

Ricardo Loebell presentó las ponencias “La cadena de los días: Artículos de arte, literatura, escénica y cultura (1906-1907)” y “El lugar distante: Climatologías del exilio” en Alemania e Inglaterra, respectivamente.

“La cadena de los días: Artículos de arte, literatura, escénica y cultura (1906-1907)” y “El lugar distante: Climatologías del exilio” fueron las dos conferencias que dictó el académico de la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha, Ricardo Loebell, en Alemania e Inglaterra, respectivamente.

Las invitaciones surgieron por parte de la Comisión de doctorado de la Universidad de Goethe de Frankfurt, y por Tomas Peters, miembro del equipo de investigadores del Instituto Birkbeck College de la Universidad de Londres, dirigido por el fundador y coeditor del Journal of Latin American Cultural Studies, John Kraniauskas.

En la primera, el profesor de Licenciatura en Arte y Pedagogía en Artes Plásticas se integró con su conferencia a la conmemoración de los 100 años de esa Casa de Estudios, mientras que la institución londinense lo incluyó en el programa de la cátedra de Sociología y Antropología del Arte.

Ricardo Loebell en Frankfurt

Ricardo Loebell en Frankfurt

Ricardo Loebell, profesor de las cátedra Teoría e Historia del Arte y Estética de las Artes Visuales, explicó que la ponencia “La cadena de los días: Artículos de arte, literatura, escénica y cultura (1906-1907)” realizada en Frankfurt, se basó en una recopilación de textos escritos a principios de siglo llamado “La Cadena de los Días” del crítico y estudioso de arte, literatura y cultura, Augusto D’Halmar (1882-1950. Primer Premio Nacional de Literatura en 1942).

“La temática tiene que ver con el viaje y la imaginación: Es decir, como un chileno visualiza en ese tiempo el mundo y cómo va alimentando su imaginario de lo que es el mundo previo a emprender la partida al exterior. Después, cómo ese individuo se integra a una generación de intelectuales autodenominados el ‘Grupo de los Diez’ compuesto por Pedro Prado (arquitecto, poeta y pintor), Julio Bertrand Vidal (arquitecto y fotógrafo), Juan Francisco González (pintor), Julio Ortiz de Zárate (escultor), Eduardo Barrios (escritor y dramaturgo), Armando Donoso (escritor y compilador), Ernesto Guzmán (poeta), Alberto Ried Silva (escritor), Manuel Magallanes Moure (poeta y pintor), y los compositores Alberto García Guerrero, Acario Cotapos, Alfonso Leng, entre otros. Los artistas conocidos, también como la ‘Generación del 900’ forjaron un ideario cultural que dio pauta al gobierno en los inicios del siglo XX, en los procesos incipientes de alfabetización y específicamente en lo que se destacaría para el Centenario de la República en 1910”, agregó.

El Grupo de los Décimos (X) formado por jóvenes de distintas áreas artísticas transversales publicó cuatro revistas que incorporaban música, arquitectura, literatura, pintura y arte; y ocho libros de narrativa y poesía. Asimismo, fueron traductores de textos relacionados con temas contemporáneos en Europa, cruzándolos con el desarrollo de las artes de nuestro país y su comunicación a nivel nacional.

Ricardo Loebell en Londres

Ricardo Loebell en Londres

En cuanto a la conferencia “El lugar distante: Climatologías del exilio” dictada en el Instituto Birkbeck College, el docente argumentó que en su charla desarrolló el relativo desarraigo e involucramiento que vive el emigrante en una cultura extranjera, y el vínculo que se tiene con la patria, con el país natal.

“Intenté mostrar cómo el individuo al incorporarse a otra cultura (europea) modifica su naturaleza, y que solo se percata de ello cuando regresa a su territorio de origen. Este hecho es palpable cuando uno se radica en el extranjero y al volver siente la extrañeza en su tierra natal, e incluso desarrolla síntomas de regresar a ‘otro país’. Generalmente uno retorna distinto y la sociedad advierte ese cambio”, manifestó.

Ricardo Loebell, recalcó que su investigación nace de la idea de que el país natal es una ilusión, sobre todo si se piensa que nuestro mundo globalizado contará, de aquí al año 2050, con 200 millones de migrantes por diferentes razones. “De acuerdo a esto, vale preguntarse qué es lo verdaderamente propio e innato, y como se puede aportar a una situación así. Esta interrogante me llevó a reflexionar, de qué manera desarrollo un lenguaje sin sentir un déficit, ni sufrir al estar lejos de mi lugar de origen. Actualmente conozco a muchos habitantes en el exterior que desean volver a Chile y cuando lo logran se sienten en parte rechazados por su propia sociedad, y extranjeros en su propio territorio. Este hecho, los transforma en una naturaleza de viajeros, en que la patria se torna en una especie de matria, un mar abierto. Es decir, se desarraigan de su esencia relacionada con el país natal”, finalizó.